un incendio de lo cotidiano

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Jos√© Luis Sampedro (Barcelona, 1917-Madrid, 2003) fue un vitalista, coloc√≥ la vida en el centro y se dedic√≥ a escribirla. En un hombre como √©l todo ten√≠a que ser vivido, en un escritor como √©l todo ten√≠a que ser escrito. Conoc√≠amos, claro, su excelente obra narrativa, conoc√≠amos tambi√©n sus reflexiones ensay√≠sticas y sus tentativas dram√°ticas, pero solo hasta hoy el enorme iceberg de sus poemas se manten√≠a en su mayor parte oculto. Ha sido despu√©s de su muerte cuando, descubiertos casualmente en unas cajas de cart√≥n, se les ha quitado el polvo de las d√©cadas, se les ha encendido la luz para comprender su caligraf√≠a y se les ha dado un orden para presentarlos ante los lectores. El resultado es esta edici√≥n donde leemos a un Jos√© Luis Sampedro juanramoniano, existencialista, social, urbano o contemplativo, es decir, una sucesi√≥n de rostros que buscaron una voz en medio de todas esas excepciones y urgencias hist√≥ricas que es siempre la historia de Espa√Īa. Escritos entre 1936 hasta los a√Īos 90, hablan de la guerra civil desde un punto de vista √≠ntimo y experiencial, sin acudir a la ret√≥rica √©pica; le preguntan a Dios; caminan por las calles de las ciudades tomando conciencia de s√≠ mismo y del mundo; o descienden a lo sat√≠rico, lo cr√≠tico o de circunstancias para divertirse.

Fue un poeta de la juventud que nunca abandon√≥ la poes√≠a y ni la juventud, y si gran parte de su obra est√° escrita en esos momentos tr√°gicos de la guerra, fue dejando su testimonio po√©tico all√≠ donde le llev√≥ el tiempo y el mundo, ll√°mense paisajes, ciudades, amores o cuartos de hotel. Tal vez su car√°cter de escritor hall√≥ mejor acomodo en la prosa, pero Sampedro encuentra a veces esa emoci√≥n de las palabras en contacto con los sentimientos y la belleza: ¬ę¬°Qu√© placer/ tener entre las manos esa fruta madura/ de la serenidad¬Ľ, dice, y exactamente as√≠ su obra po√©tica es un monumento moral a favor de lo humano, de la vida contemplada como un hecho √ļnico, del cuerpo como √ļltimo s√≠mbolo del amor convertido en acto y contemplaci√≥n.

Para Jos√© Luis Sampedro, el poema es una chispa, un incendio en lo cotidiano por el que ¬ęaspiramos la vida ansiosamente¬Ľ. Un feliz rescate que completa el retrato de un l√ļcido escritor.

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